En un lugar muy, muy cercano, quizá más cerca de lo que imaginas, había una vez un héroe (o una heroína), alguien tan especial como tú o como yo, que tenía una misión: convertirse en un magnífico terapeuta. Y para lograr que su sueño se hiciera realidad, tenía que ser valiente y tener las cosas claras; debía aprender a seguir su intuición e informarse bien para así poder elegir la Escuela y la formación perfectas para sus necesidades. Si quieres acompañarle en su viaje sigue leyendo el artículo.

¿Qué problemas se encuentran las personas que, a día de hoy, quieren formarse como reflexólogos?

En este artículo me gustaría centrarme en ti. Si estás leyéndolo es muy probable que, tras haber escuchado tu voz interior y decidido desde el corazón que quieres formarte como terapeuta en medicinas complementarias, hayas llegado al punto en el que tienes que decidir qué formación realizar y cuál va a ser más beneficiosa para ti, tanto profesional como personalmente.

En la actualidad el problema principal no es la falta de oferta (como sí lo fue hace dos décadas), sino, por el contrario, la multitud de ellas y de cursos que se encuentran a disposición de todo aquel que quiera iniciar su formación en Reflexología u otras terapias complementarias. Ante esta sobreoferta es muy posible que te sientas abrumado y no sepas en qué te tienes que basar para elegir un buen curso. Esta es, con seguridad, la decisión más importante que tendrás que tomar en tu camino personal para llegar a ser un buen terapeuta y por eso te recomiendo que te tomes tu tiempo y te informes para así poder tomar la decisión adecuada.

Escoger mal puede suponer una gran decepción y, en el peor de los casos, dar al traste con tu naciente vocación.

Por eso quiero dedicarte este artículo, para contarte qué es lo que a mi desde la experiencia me parece importante a la hora de escoger la mejor formación para convertirte en reflexólogo, en qué criterios debes basarte, qué ofrece una escuela profesional, qué no puede faltar en una formación seria y muchas otras cosas. Y, como si se tratara de un cuento, ponte la armadura, monta en tu caballo y disponte a partir…

Yo también hice ese viaje, te cuento mi experiencia

Como ejemplo, me gustaría hablarte de mi propio caso. En la época en la que yo empecé a formarme había muy pocas opciones; las terapias complementarias, y en concreto la Reflexología, eran aún muy poco conocidas en España y yo sentí que tenía que encontrar mi propio camino como terapeuta, el cual iba creando según avanzaba.

que es la reflexologíaPara ello, primero tuve que leer muchísimo para llegar a conocer la base de las terapias y métodos que me interesaban, y luego fui realizando diversos cursos para aprender la teoría y la práctica de muy diversos profesionales y escuelas.

Ese fue mi enfoque a lo largo de más de veinticinco años, en los que nunca he dejado de formarme y en los que he asistido a algunos cursos que lo máximo que aprendí fue a qué no hacer.

Si te soy sincera en mi proceso como terapeuta he echado mucho en falta el apoyo de un formador integral, alguien que me guiase en todas las etapas del camino y que actuase de mediador y facilitador de toda la información y conocimientos que yo iba adquiriendo. Así que mi formación se pareció bastante a un puzle que tuve que ir creando y resolviendo al mismo tiempo.

¿Qué aspectos son importantes a la hora de escoger la mejor formación integral?

A día de hoy estoy muy orgullosa de los logros que he alcanzado en la Reflexología y otras muchas terapias que he utilizado como complemento de esta, para completarla y hacerla más rica, y uno de los que más satisfacción me ha proporcionado ha sido desarrollar Método Ranvvai de Reflexología basado en la Ley de los Cinco Elementos de la Medicina Tradicional China, y las obras gráficas de consulta sobre Reflexología Podal Integral centradas en los sistemas corporales, los órganos y diferentes partes del cuerpo humano (desde lo macro a lo micro) más completas y rigurosas que se han editado.

Mi objetivo último al realizar estas obras ha sido facilitar el aprendizaje de todos los alumnos que acuden a los diferentes cursos de Reflexología que ofrecemos en mi centro, y son un excelente complemento a la teoría y la práctica.

9428217722764892668Esto es algo en lo que te debes fijar para escoger una correcta formación: que el centro en cuestión disponga de materiales adecuados, fiables, rigurosos y propios porque eso te mostrará el grado de implicación el trabajo y la experiencia del profesional y de la escuela que imparten la formación como y para ti será un complemento imprescindible a las clases.

Estos materiales, creados por un competente equipo de profesionales entre los que me incluyo, forman parte de los cursos de Reflexología del método Ranvvai y los mentoring. Con ellos ayudo cada año a muchas personas a poner los cimientos para que puedan alcanzar su sueño de ser terapeutas, de convertir esa ilusión en una profesión rentable y, lo más importante, que puedan ayudar a otras personas a recuperar la salud.

El segundo punto básico en el que debes fijarte a la hora de escoger una escuela son las prácticas reales con pacientes, este es un punto básico que no puedes dejar pasar y que puede marcar la diferencia entre una buena y una mala formación. Te recomiendo buscar un centro en el que puedas poner en práctica los conocimientos que adquieras a nivel teórico ya que será la única forma de demostrar, a ti mismo y a tus formadores, que realmente sabes aplicarlos. En las formaciones Experto y Acreditación profesional de la escuela Ranvvai tendrás la posibilidad de realizar diferentes prácticas supervisadas por los formadores, y estos te guiarán y ayudarán a corregir errores en los tratamientos de Reflexología en prácticas que apliques a los pacientes.

Además de facilitar esas prácticas es muy importante que tengas en cuenta que el centro que elijas cuente con las instalaciones adecuadas, que ofrezca un ambiente agradable, ventilado y con luz natural para ayudarte a no sobrecargarte energéticamente. Será importante que cuente con las suficientes camillas, regulables de altura y que puedas aprender a hacer las prácticas en ellas. De esta forma, tendrás garantizado desde el primer momento no adquirir vicios posturales y que puedas aprender a sentarte y a posicionarte interna y externamente de la forma adecuada para no dañarte ni física ni energéticamente. Solamente así, las prácticas serán productivas.

Para terminar este epígrafe me gustaría hablarte de la importancia del mentor. Al escoger tu formación te recomiendo encarecidamente que busques una escuela en la que en el proceso de aprendizaje pueda acompañarte un mentor. Esta persona será tu maestro y te guiará a través del camino de tu aprendizaje ayudándote a integrar todo lo que aprendas de una forma armónica.

El mentor debe ser un gran experto Reflexólogo, contar con muchísima experiencia terapéutica y ser una autoridad en la materia que imparte. Solo una persona que cumpla estas características estará capacitada para mentorizarte adecuadamente, y podrás contar con él o ella para que haga un seguimiento y supervisión de los tratamientos de tus primeros pacientes y recorrer contigo esos primeros pasos en tu ejercicio profesional de la Reflexología.

Si te parece bien, vamos a volver al cuento. Nuestro «héroe» sabía que tenía entre manos una alta misión. Toda su vida había querido ayudar a otras personas a encontrar el camino de la sanación y estaba dispuesto a pasar las pruebas y a tomar las decisiones necesarias para lograrlo.

Los obstáculos que se encontraba no le amedrentaban, más bien le servían para hacer crecer su determinación y lograr ver realizada su misión sabiendo que las pruebas y dificultades del camino son variadas:

  • La primera es querer ser reflexólogo y poner en práctica una terapia complementaria en una sociedad anestesiada que busca la curación rápida y que, en general, no está dispuesta a ver la salud como algo integral y a ir a las causas y orígenes de las enfermedades más allá de sus síntomas. El ser conscientes de este hecho puede desanimarnos y echarnos para atrás al pensar que nuestra práctica no va a tener mucho eco y no vamos a encontrar suficientes pacientes que quieran tratarse con una terapia no agresiva y holística como es la Reflexología Podal Integral.

Sin embargo, la conclusión tiene que ser justo la contraria. Cada una de las personas que siga la llamada de su corazón y se forme como terapeuta será uno de los pilares que estará ayudando a construir una sociedad más armónica y con personas más conscientes y sanas en comunión con sígo mismas y con el planeta en el que habitan. Además, si aún tienes dudas, debes saber que esta época en la que nos ha tocado vivir es el comienzo de un despertar de conciencia a nivel planetario, y el cambio de paradigma de la salud es una de las bases de ese despertar. Así, que si realmente deseas ser terapeuta, esta no debe ser una razón que eche para atrás tu vocación.

  • La segunda dificultad más que reflejarse en lo exterior, tiene que ver con el interior deuno mismo. Son los propios miedos e inseguridades sobre tu profesión o el camino que deseas seguir, y que tu cerebro analítico y racional se encargará de potenciar cuando tengas que tomar una decisión importante en tu vida. En otros artículos ya he hablado más en profundidad de este tema, por lo que aquí solo me gustaría apuntar que es importante encontrar un equilibrio entre esa parte racional y la parte intuitiva. Esta última está más conectada con la misión vital, los deseos y todo aquello que en occidente dejamos de lado. Por eso te animo a que no te dejes vencer por el miedo y sigas la llamada de tu corazón.
  • Y por último, cuando ya hayas tomado la decisión de formarte como Reflexólogo aparecerá la dificultad de dónde hacerlo. Esta no es una cuestión banal, ya que determinará el éxito o fracaso de nuestra empresa, esa decisión que tanto nos ha costado tomar.

Una vez vayas superando los obstáculos y tomando las decisiones adecuadas, podrás empezar a llevar a la práctica tu verdadera vocación. Esta es una historia de héroes, miedos, obstáculos y pruebas a superar, pero también de valor, superación y grandes satisfacciones. Nadie dijo que fuera fácil, pero lo que te espera al final del camino compensará con creces todas las dificultades.

¡Cuando comencé a ser terapeuta, era una soñadora idealista! Pero con tesón y tomando las decisiones adecuadas, logré cumplir ese sueño que al principio solo me parecía un cuento de hadas imposible de hacer realidad.

El terapeuta ante su primer paciente: retos y satisfacciones

El primer paciente con una patología seria que tratemos como terapeutas nos marcará, tanto profesionalmente como personalmente. Ayudar a esa persona a recuperar la salud será como sacar de la roca nuestra espada de Camelot particular. Después de la larga senda llena de retos que superar, por fin tendremos nuestra recompensa y podremos empezar a regalar al mundo nuestro don como terapeutas integrales.

Y así, el héroe llegó al final de su camino, mucho más sabio que cuando lo empezó, fue feliz e hizo feliz a los demás. Todos comimos sanos manjares para celebrarlo y colorín, colorado… este “cuento” se ha acabado, aunque otros muchos nos están esperando.

El éxito no aparece por casualidad, ayuda a tu destino a hacerse realidad escogiendo la mejor formación.

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Artículo publicado en la Revista Universo Holístico, nº 95, pag. 26.

Isabel Pérez Broncano
Creadora del Método Ranvvai de Reflexología Podal Integral
Reflexóloga – Autora del libro Reflexología Integral

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