Cada día, el lenguaje de la enfermedad es más tenido en cuenta por todo tipo de profesionales de la salud

¿Sabes que diferencia hay entre un buen terapeuta y un terapeuta común? Un buen terapeuta no es aquel que escucha al paciente con su relato y auto-diagnóstico y comienza un tratamiento. Un buen terapeuta es un verdadero maestro que maneja su profesión a la perfección, que tiene la capacidad de captar con todos sus sentidos lo que ocurre en la vida de su paciente, al detalle, mucho más allá de lo visible y de lo consciente. Y a partir de ahí, elige la terapia más apropiada…

Si trabajas en el mundo terapéutico slenguaje enfermedadabrás que los pacientes tienden a buscar nuestro servicio porque se quieren relajar y aliviar su estrés, porque tienen algún dolor o molestia de la que se quieren deshacer, o por algún problema grave que ya han tratado con medicina tradicional sin lograr resolver.

Llegan a nuestra consulta con todas sus buenas intenciones, queriendo hacer nuestro trabajo más fácil y rápido, nos dan una lista de nombres científicos de sus enfermedades con una explicación detallada de sus problemas y las probables causas, pero sin ser conscientes de muchas pequeñas cosas emocionales que les ocurren y les bloquean

¿De dónde viene la enfermedad?

Un buen terapeuta  realiza un trabajo muy complejo. Su misión es buscar la verdadera raíz de la enfermedad entre los síntomas que tiene el paciente, en su historia clínica, su biografía personal y  lo que  dice, hace y siente en relación a su enfermedad,  a su entorno familiar, de amistad, laboral, y al mundo en general…

Un buen terapeuta sabe escuchar atentamente lo que expresa el paciente pero no sólo a través de sus palabras sino también a través de su cuerpo, sus gestos, postura, mirada, su tono de voz, su morfopsicología y la energía que pone en lo que dice, en sus pausas, en sus silencios, etc. Sabe preguntar, sentir, notar, percibir, observar, detectar…

En definitiva, descifrar el lenguaje de la enfermedad

El trabajo de Terapeuta suele ser muy satisfactorio, pero eso sí, requiere de muy buena preparación  profesional y muchísimo trabajo de crecimiento personal, de concentración, de toma de conciencia de postura física, mental, emocional y energética.

Además, del desarrollo personal hay que tener una alta sensibilidad para sentir y percibir la energía entre las manos, ejercitar la proyección mental, saber  acompañar al paciente, y comunicarse con el ¡muy pero que muy bien!

Un buen terapeuta sabe que si no llega a la causa misma que originó la enfermedad  para restaurar la raíz del problema, tan sólo estará atendiendo a  ‘la parte’, quitando los síntomas, pero no estará atendiendo ´al Todo´ potenciando la curación  del enfermo.

Averiguando las posibles causas…

Cuando formo nuevos Reflexólogos, una de las herramientas imprescindibles que enseño es la Psicoanalogía de la Enfermedad. Es una técnica muy poderosa a la hora de encontrar la unión entre el síntoma y la causa que lo originó. Nos da la posibilidad de entender mejor la forma de ser, pensar y actuar del paciente, y detectar dónde el pensamiento, la acción y la dirección en la vida, perdieron la coherencia y dejaron de estar en comunión.

Es algo que le cuesta mucho al paciente reconocer, incluso en algunos casos, el enfermo obtiene beneficios con su enfermedad. La atención y los cuidados que él mismo no sabe procurarse, o no sabe obtener desde la salud, el buen humor y el amor… Lo puede descubrir con la Psicoanalogía.

Cada órgano tiene su manera de comunicarseRanvvai (c) cinco elementos

Otra herramienta que utilizo en conjunto con la Psicoanalogía es La Ley de los Cinco Elementos. Nos permite  identificar el órgano que puede estar afectado y decidir la mejor manera de proceder con el tratamiento.

Según la Medicina Tradicional China, los órganos además de tener una función física, también tienen función energética, emocional y mental. Por una parte, los órganos transforman y almacenan diferentes tipos de energía dependiendo del elemento al que pertenecen (Agua, Madera, Fuego, Tierra o Metal). Y también, cada órgano se corresponde con una emoción que sentimos en el cuerpo y expresamos.

Cada órgano tiene su manera de comunicarse con nosotros. Cuando algo nos duele o molesta, nos está transmitiendo que algo falla y que el organismo no está en armonía. Suele ser la señal que la Energía Vital no fluye bien en el organismo o que está bloqueada y, como consecuencia, el órgano se desvitalizó y enfermó.

Hay cinco órganos que son vitales en esos avisos y cada uno corresponde a uno de los cinco elementos: Los Riñones, el Hígado, el Corazón, el Estómago y los Pulmones.

Conociendo la Psicoanalogía de la Enfermedad y La Ley de los Cinco Elementos, podemos empezar a trabajar la zona más adecuada.

Lo que pensamos y sentimos tiene un gran impacto en la salud

La energía circula en el cuerpo para llegar a los tejidos y órganos respectivos y aportarles la vitalidad necesaria. Las vías conductoras de energía son los Meridianos. Cada Meridiano puede provocar una actitud emocional específica positiva o negativa. Cuando nos encontramos en un determinado estado emocional negativo, el Meridiano se bloquea y produce un deterioro general de la Energía Vital.

Si persiste ese estado emocional durante largo tiempo, los Meridianos asociados continúan desequilibrándose, llegando a dañar la fisiología del órgano hasta provocar la enfermedad. Esta cadena de acontecimientos demuestra lo importante que son los factores psíquicos, emocionales y energéticos para la salud.

Y así comienza la gran búsqueda …

Según el Protocolo Ranvvai, lo primero que hacemos con el paciente es realizarle una entrevista. Le hacemos una serie de preguntas para entender su situación actual no sólo el problema por el que se viene a tratar. Hacemos fotografías de sus pies porque las características de los pies nos dan mucha pista acerca del tipo de personalidad que tiene.

lenguaje de la enfermedadDesde la Psicoanalogía enseño a los terapeutas que no es lo mismo que el paciente diga que tiene acidez o ardor en el estómago. La acidez, tiene que ver con el elemento Madera y la tolerancia o la impaciencia, mientras que el ardor, se relaciona con el Fuego y la creatividad o el aburrimiento. La Ley de los Cinco Elementos, nos dice que hay que encontrar el equilibrio, que el exceso o el defecto es algo que desestabiliza. Los elementos se reequilibran con la Reflexología y, a su vez, estos estabilizan todos los órganos y meridianos.

Si entramos a analizar el significado de algunas afecciones relacionadas con el sistema digestivo, por ejemplo, podemos darnos cuenta de que el estreñimiento nos habla de apego. El intestino grueso contiene lo que ya no es necesario para nuestro organismo y lo dirige hacia el tramo de recto para su posterior evacuación. Cuando una persona sufre estreñimiento sus heces permanecen demasiado tiempo en el intestino y el ritmo de la evacuación intestinal disminuye de manera variable.

Si buscamos la analogía, vemos que esta persona tiene dificultades de soltar no solo las heces, sino también, viejos pensamientos, sentimientos, emociones o cosas, que ya no le son útiles, le resulta difícil, abandonar ideas erróneas que no funcionan o dejar atrás ataduras emocionales.

El sistema digestivo está muy relacionado con el sistema nervioso, por eso cualquier tensión afecta su funcionamiento. Por ejemplo, nervios, aprensión o excitación excesiva, pueden causar un tránsito excesivamente rápido de los alimentos que no se podrán asimilar. Mientras que tensión, resistencia o cólera conducen al estreñimiento. Un problema de estómago puede a su vez producir agotamiento de energía y debilidad. Un mal funcionamiento del estómago desestabiliza mucho al individuo.

Un buen terapeuta tendrá que ser hábil para conducirle a descubrir y elaborar esa tendencia. De no corregirla, posiblemente el cuerpo cada vez hablará más alto y más claro de ella con padecimientos.

Nuestra misión como terapeutas es guiar a la persona a reconocer el significado de su enfermedad y a adquirir un nivel de consciencia que le permita ser parte del tratamiento.

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Artículo publicado en la revista Espacio Humano. Nº 201, pág. 27. Noviembre 2015.

Isabel Pérez Broncano.
Reflexóloga – Autora del libro Reflexología Integral.
Directora de Ranvvai Escuela de Reflexologías y Centro de Terapias Naturales.