Artículo publicado en la revista Universo Holístico. Nº 34, pág. 51. Enero 2011.

Es una fantasía que el Ser Humano, pueda mantener separadas la trilogía: Mente. Órgano. Función.

Es una quimera, considerar al conjunto compuesto por el cuerpo, la mente y el espíritu como a una colección de partes separadas e inconexas.

También lo es, que alguien pretenda recortar en parcelas el cuerpo y el alma y quiera poner una valla de separación entre ellos, para mostrar que son terrenos individuales e independientes uno del otro,  pertenecientes a diferente dueño.

Haciendo una analogía con el coche, la medicina convencional y sus tratamientos tecnoquímicos, no contemplan el conjunto del vehículo. Le trata como si el funcionamiento del motor no tuviera nada que ver con su circuito eléctrico o la temperatura del agua. Como si la pintura no afectara a la conservación de la chapa. Como si todo ello, no repercutiera en el buen funcionamiento general.

La enfermedad con nombre y apellidos, es el modelo o método que la medicina convencional utiliza para etiquetar un conjunto de síntomas y de signos, dejando aisladas, sin considerar y sin tratar a las emociones, los pensamientos, las creencias, los patrones comportamentales y los miedos individuales del ser humano que los padece.

Con lo anteriormente expuesto,  podría parecer que estoy en contra de la Medicina Ortodoxa, que no creo en ella ni en su valor terapéutico. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, eso sí, todo en su justa medida. Aunque no quiero mi casa llena de moscas, no las mataré a cañonazos.

¡¡Siempre Estoy A Favor De La Medicina Convencional…

Para Un Problema Grave O Una Emergencia!!

Ante un infarto de miocardio, un ataque de asma, un ictus, una hemorragia considerable, un accidente vascular, un traumatismo craneal, o ante cualquier otro problema, donde la vida de la persona peligra y salvar ésta, requiera de una intervención con resultados rápidos. Ante una  situación que demanda una solución urgente, ya sea farmacológica o quirúrgica, no hay ningún género de dudas, lo razonable, inteligente, práctico y de sentido común, es proporcionarle al afectado una atención médica de urgencia clásica, en un buen Centro Hospitalario.

Sin embargo, en multitud de ocasiones sería preferible que las personas aprendieran a cuidarse de forma  natural, con tratamientos sencillos que no intoxiquen sus órganos vitales, que no produzcan efectos secundarios, ni reacciones adversas y que no creen dependencia.

Sería preferible, cuidarse con tratamientos o terapias que tienen en cuenta al Ser Humano en su Totalidad.

Los Tratamientos Naturistas y las Terapias Humanistas, tratan al enfermo en su conjunto y no como a una colección de partes. No tratan a la enfermedad como a algo aislado que solo afecta al cuerpo. Para ellos, es imprescindible tratar al enfermo en su conjunto, teniendo en cuenta sus creencias individuales, las cuales le hacen tener: pensamientos, relaciones, miedos, dudas, inseguridades y un sinfín de  sentimientos y emociones, que sin ser bien manejadas, pueden conducirle irremediablemente a desarrollar diferentes modos de enfermarse sin saber cómo, ni porqué.

La mayoría de los problemas de salud graves, evolucionan mucho mejor y más deprisa si las dos medicinas, Alopática y Naturista, trabajan como Complementarias. Como he expuesto anteriormente, cada una de ellas, tiene su campo de actuación en parcelas diferentes y las dos, usadas con sentido común y de forma consciente y respetuosa, trabajarán al servicio del Ser Humano y de su Salud.

En definitiva, éste es el resultado único que un Sanador ya sea Naturista, ya sea Alópata, debe esperar. En  relación con la Salud, ¡¡el único importante es el Enfermo!!

Claro que esto que en principio parecer tan obvio, puede conducir a las siguientes preguntas con respecto a la Salud:

¿Creo que tengo algo que ver con tener salud o con enfermarme?

¿Me he preguntado alguna vez si el estilo de vida que llevo influye en mí salud?

Si tienes problemas de salud aunque sean menores, mi propuesta es que te pares a pensar en los motivos profundos que te llevaron hasta estos y por supuesto, cuanto mayores y más importantes sean los problemas de salud, mayores y más profundos serán los motivos para pararte a analizarlos y revisar, qué pasa en tu vida desde hace tiempo. Es posible que haciéndolo, no para recrearte en el dolor y sufrir por ello, sino para hacer cambios internos que te conduzcan a dejar de esperar que los otros cambien, que los otros hagan que tu vida cambie, es posible que aprendas a dejar de depender de los otros para que te ayuden a mejorar.

¿Qué tal si te paras a hacer la siguiente reflexión?

Puede que si abandono ese habito que uso cada día, o tal vez, cada segundo del día, de culparme o maltratarme, de irrespetar mis necesidades más profundas, de no considerarme mi mejor amigo. De enfadarme y culpar a los otros, a las circunstancias, a la sociedad, a los vecinos, a mi jefe, a mi hijo o al primero que se me ponga delante, de todos mis males…

Puede que si aprendo definitivamente, a poner el acento en aceptarme tal y como soy, en hacerme feliz, en inventar, desarrollar, ayudar y querer, en lugar de regodearme en lo que no soy, no tengo, no quiero, no puedo, no debo o no sé alcanzar…

¡¡Puede que obtenga resultados diferentes a los que obtengo y esté más Sano y Feliz!!

Contéstate sinceramente:

¿Qué opinas, qué crees desde lo más profundo de tu Ser?

Tal vez conoces la frase de Hipócrates, el Padre de la Medicina: ¡¡Somos lo que comemos!!

Podemos sobrevivir sin comer muchos días, sin beber muchos menos y sin respirar muy poco tiempo. Sabemos que lo que respiramos nos afecta profundamente y hoy en día, nos preocupamos mucho por la contaminación ambiental, sabemos que ésta, afecta a nuestro cuerpo; sin embargo, no nos preocupamos de lo que pensamos, no caemos en la cuenta de que con nuestros pensamientos y sentimientos negativos, contaminamos nuestra alma afectando desde ésta, profunda y negativamente a  nuestro cuerpo, del mismo modo que lo hace la contaminación ambiental.

Bueno, algunos todavía no quieren terminar de enterarse o de creerse estas “teorías”.

…Está claro, cada uno tiene derecho a sus creencias y a sus sentimientos, pero desde luego para muchos hoy en día, son grandes evidencias. Y para los que no lo son, al menos no nos podrán decir que no les dimos argumentos y pistas para hacerse responsables de sus vidas y de su salud, ¿verdad?

A lo largo de más de veinte años de ejercicio Terapéutico y Didáctico he ido desarrollando y perfeccionando la Terapia Natural Integral Combinada: Natur-Reflexo-Tapp-Metam.

La Terapia NRTM atiende al enfermo con: Naturopatía-Reflexología-Tapping-Metamórfico.

Con Naturopatía: desde la Alimentación y la Fitoterapia desintoxicamos y mejoramos la parte bioquímica del cuerpo. Con Reflexología: a través de su técnica de Digitopuntura,  reorganizamos la parte estructural, funcional y energética del organismo. Con Técnica de Liberación Emocional: hacemos Tapping para Psico-Energéticamente desbloquear tanto los miedos, las obsesiones, las inseguridades, los apegos, las dudas, como la rabia etc., tratando bloqueos psicológicos con el lenguaje emocional y bloqueos energéticos desde los puntos de acupuntura. Con Terapia Metamórfica: sistema de Regresión Natural, logramos deshacer nudos muy profundos que se formaron en la etapa de la propia gestación.

La NRTM es un Método de trabajo, que tiene en cuenta al Ser Humano en su Totalidad. Con ella tratamos de forma Holística. Esta Terapia, nos da la posibilidad a los profesionales de explicar y enseñar a los pacientes, a escucharse y a observarse con atención, para que poco a poco vayan dándose cuenta de lo que sienten y de lo que notan, de lo que a ellos y a las capas sutiles de su Ser, les afecta de manera negativa.

Un buen Terapeuta de NRTM, mostrará al paciente su tendencia de hacer oídos sordos a cosas que pueden ser de vital importancia. Le ayudará a ver lo obvio en las sutilezas, a dar importancia a los pequeños signos que la vida le muestra. Le entrenará en hacerse consciente y responsable de su salud, le conducirá a ver que de lo contrarío, tardando más o menos, el cuerpo hablará alto y claro con una enfermedad física: aguda en un principio, que puede ser crónica después y que de seguir desatendiendo lo sutil, puede terminar siendo degenerativa.

Donde los Tratamientos Tecnoquímicos actúan desde el exterior, con productos o con intervenciones quirúrgicas, pero en definitiva desde fuera del enfermo tapando los síntomas y propiciando que la persona se evada de sus problemas, los Tratamientos Naturistas actúan en el interior, removiendo las capas más profundas de los problemas, llevando al enfermo a responsabilizarse de su proceso de enfermedad y a darse cuenta de lo que le disgusta, altera, paraliza, etc. Le conduce a coger las riendas de su Vida y de su Salud. A hacerse consciente de dónde están sus debilidades mentales, emocionales, energéticas y espirituales. A considerar sus puntos vulnerables y sus tendencias negativas. A reforzar su potencial y a desarrollar sus habilidades, tanto creativas, afectivas, como emocionales. A reconocer sus fortalezas y en definitiva, a poner en marcha su capacidad de…

¡¡ Autoaceptación-Autoprotección-Autosanación!!

Usa la Medicina Convencional para que te ayude a Curarte en caso de urgencias graves y no para silenciar la voz de alarma de lo que no anda bien en tu vida.

Usa las Terapias Naturales y sus Técnicas Humanistas para Sanarte sin intoxicar tu cuerpo, sin inhibir tus sentidos ni  alejarte de la consciencia.

¿Quieres Seguir Esta Máxima Y Ayudar Con Ella A Tu Salud?

¡¡Año Nuevo Vida Nueva!!

Isabel Pérez Broncano.

Reflexóloga – Autora del libro Reflexología Integral.

Directora de Ranvvai Escuela de Reflexologías y Centro de Terapias Naturales.