Artículo publicado en la revista Espacio Humano. Nº 129. Abril 2009.

La Técnica Metamórfica es una Terapia para conseguir la Metamorfosis Personal a todos los niveles: físico, psíquico, emocional y espiritual. La transformación, se va a producir sutil y profundamente.

Con la unión de un óvulo y un espermatozoide se produce una verdadera revolución que tiene como resultado, en un primer momento, la aparición de una única célula en la que están contenidos todos los caracteres que formarán el nuevo Ser. Posteriormente, esta primera célula se dividirá a una velocidad asombrosa para formar, en tan solo nueve meses, un ser humano completo.

Desde la concepción, la vida comienza y como la vida es movimiento y ésta implica cambios, desde el  primer momento, el ser humano esta en una transformación permanente.

La Fuerza Vital es la gran protagonista. Durante la etapa prenatal muestra  todo su poder de creación, es la responsable de todos los cambios y transformaciones que se producen en el embrión y en el feto durante el periodo de gestación. Ella, es la responsable de la dirección y organización de todo el proceso de construcción, del delicado entramado de células que se van a especializar para formar los diferentes órganos y funciones.

Durante  el periodo de gestación todos los acontecimientos internos y externos que le ocurran a la embarazada serán de gran importancia para la vida de su bebé y para el futuro de este y de su Energía Vital. Por ejemplo, si en el momento de la concepción, el nuevo ser no fue deseado por sus padres o por uno de ellos, o peor aún, no fue deseado por la madre; esto creará bloqueos  que pueden impedir que la energía fluya de forma adecuada y que en consecuencia, la capacidad de   equilibrio y la armonía de este ser se rompan y que incluso en un futuro, pueda aparecer la enfermedad.

En etapas diferentes de la concepción pueden darse otros bloqueos, producidos por: caídas, golpes, disgustos, falta de cuidados, mala alimentación, cansancio excesivo, etc.

La columna vertebral es el soporte que contiene grabada toda la información del periodo de gestación y del nacimiento. Los bloqueos de esta etapa, quedan impresos en ella, siendo los del momento del nacimiento, los que se hacen más visibles y los que fácilmente, tanto la madre como el nuevo ser, recordarán conscientemente en etapas posteriores.

La Técnica Metamórfica localiza en el periodo prenatal, el origen de muchos trastornos que afectan al individuo a lo largo de su vida. El tratamiento deshace los nudos y bloqueos que en la Fuerza Vital se fueron  produciendo  desde el mismo momento de la concepción en el útero materno, hasta el momento del nacimiento. Con la técnica se trabaja sobre las zonas reflejas de la columna vertebral, en los pies, las manos y la cabeza, consiguiendo que la energía fluya libremente en las zonas reflejas de las diferentes etapas donde haya podido quedar bloqueada. Estas etapas son:

Pre – Concepción 

En esta etapa, existe una Energía Sutil que quiere materializarse. Habitualmente se cree que esto ocurre por voluntad de los padres, sin embargo la Técnica Metamórfica, afirma que la elección la hace el  nuevo Ser, para llevar a cabo su “misión” en un momento, en un lugar y con unos padres determinados, elegidos para dejar el plano abstracto.

En esta fase se localizan los bloqueos del área refleja de la cabeza y de las glándulas pineal y pituitaria. En el plano abstracto se localiza el área refleja del cuerpo etérico y se manifiestan los planos superiores de conciencia, mentales, intelectuales y aspectos místicos del Ser.

La pre-concepción se desarrolla fuera de los esquemas materiales, espaciales y temporales, donde la vida todavía no se ha encarnado  en la materia. Es un tiempo de preparación, de potencialidades, en el que toda la Fuerza Vital espera…

Concepción

En la etapa de la concepción, lo abstracto se materializa y surge un nuevo Ser. Los caracteres universales se concretan en caracteres individuales, las herencias cósmica y genética se unen para crear un Ser único en el universo, cuyo desarrollo se rige por las leyes de la materia, el espacio y el tiempo.

En la zona de la concepción se localiza el principio paterno,  las cualidades masculinas, paternales, el principio de autoridad y el derecho a ser.

Si este periodo se  bloqueó por algún motivo durante la gestación, la Técnica Metamórfica trabaja desbloqueando energéticamente las dificultades con el padre, con la relación padre e hijo, con la figura masculina y con el principio de autoridad a todos los niveles.

Post – Concepción

En la etapa de la post-concepción, el nuevo Ser acepta definitivamente el compromiso de crecer y desarrollarse orgánicamente como un ser  individual.

Si el periodo de la post-concepción se bloquea, aparecen los conflictos internos,   el individuo puede tener dificultades respiratorias, de expresión y de relación consigo mismo y con los demás, tristeza, falta de autoestima, aceptación. Pueden manifestar  dificultades para amarse y para amar.

Periodo de Animación 

En esta etapa toma protagonismo el desarrollo y la maduración de los órganos internos. La conciencia se expande hacia fuera, hacia el mundo exterior. Es una etapa de descubrimiento del entorno a través de la madre.

Si  el periodo de animación se bloquea, aparecen los conflictos internos,   el individuo puede tener dificultades digestivas. Psicológicamente se pueden reflejar en miedos a perder tanto a nivel afectivo como material. Un claro ejemplo es el estreñimiento, hay dificultades para soltar hasta los residuos tóxicos.

Pre-Nacimiento

Es un tiempo de preparación para la inminente salida al mundo exterior. La conciencia se mueve hacia fuera y se prepara para la acción. Todo está dispuesto para iniciar una vida independiente fuera del útero materno.

Si la zona del pre-nacimiento se bloquea, aparecen los conflictos internos,   el individuo puede tener dificultades relacionadas con los riñones y con los órganos de reproducción. Psicológicamente se puede reflejar  en inseguridad y miedo a experimentar con nuevas relaciones personales.

Nacimiento

La vida se precipita hacia el mundo exterior.  Se produce una ruptura en la unión madre-hijo y comienza una vida independiente.

En este punto se encuentra encerrado el principio materno, las cualidades para la alimentación, los cuidados y la receptividad, así como el arraigo y la capacidad de estar en contacto con la realidad.

Si el momento del nacimiento encerró dificultades es posible que se reflejen en la etapa adulta en forma de dificultades con la madre, con la capacidad de ser madre.

La Técnica Metamórfica trabaja desbloqueando energéticamente las dificultades con la madre, con la relación con la vida, con la figura femenina y con el principio maternal.

Un ejemplo claro de “metamorfosis” es el de la  mariposa, que para dejar de ser larva, debe recorrer un arduo camino. En ese proceso debe hacer un gran y a veces doloroso esfuerzo: pasar por un pequeño agujero del capullo. En este proceso nadie puede hacer su recorrido, nadie puede llevar a cabo su tarea queriéndola ayudar. Ella, la mariposa, tiene que realizarlo, es la única forma de que el fluido de su cuerpo pase a sus alas y éstas obtengan todos los nutrientes que necesita para fortalecerse y poder liberarse del capullo y echar a volar.

Si alguien o algo,  interfiere en el proceso, aunque sea con la mejor de las intenciones, no la ayudará. La mariposa, ese ser alado y esplendido, probablemente no llegaría a serlo y tendría que estar el resto de su vida,  arrastrándose con un cuerpo marchito y unas alas encogidas, sin ser capaz de volar.

Haciendo una analogía con el proceso de metamorfosis que vive la mariposa, es fácil de entender, que la Técnica Metamórfica y el terapeuta metamórfico, no hacen el trabajo en sí mismo, sino que acompañan  al paciente a mover en las zonas reflejas de la columna  vertebral, localizadas en los pies, en las manos y en la cabeza, el fluido estancado de su Energía Vital.

Lo mismo que le sucede a la mariposa ocurre con el Ser Humano, tiene que usar su poder para lograr transformarse.

Es el paciente quien lo realizará; el terapeuta, confiará plenamente en el poder de autocuración que posee el ser humano en su interior y sabrá, que su misión es acompañarle en el recorrido, a ser posible, meditando mientras aplica la técnica en las zonas reflejas, para que se desbloquee lo que en algún momento se  bloqueo y que el paciente, pueda llevar a cabo la tarea con su Energía Vital y confiar en su poder  de Autocuración.

De la misma forma que el gusano se transforma en mariposa, la Técnica Metamórfica ayuda al individuo a liberarse de todo aquello que le impide vivir con plenitud, para que pueda transformarse en un nuevo ser más libre, sano y feliz.

Todo lo que acontece en el momento de la gestación y del Nacimiento, va  a  influir a lo largo de toda la vida en el  Cuerpo, la Mente y el Espíritu.

 “En la Técnica Metamórfica el toque terapéutico y el terapeuta hacen de catalizadores”

Isabel Pérez Broncano.

Reflexóloga – Autora del libro Reflexología Integral.

Directora de Ranvvai Escuela de Reflexologías y Centro de Terapias Naturales.

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