Artículo publicado en la revista Espacio Humano. Nº 171, pág. 14. Febrero 2013.

¿En qué consiste una alimentación sana y nutritiva? ¿Cómo adquiero los nutrientes que el cuerpo requiere? Las  preguntas en torno a la alimentación pueden ser múltiples y variadas, y lo cierto es que hay multitud de dietas y teorías que hablan de la “mejor forma de alimentarse”.

A cada tipo de persona le ayudarán unos alimentos diferentes y, para según qué problemas, también tendremos que elegir diferentes grupos de alimentos. Del mismo modo, no será igual tener que comer en el bar de la esquina que en nuestra propia casa, o en la oficina. Tampoco será ni parecido, tomar alimentos cocinados en casa, o tomar alimentos precocinados, etc.

Por lo tanto, será interesante responder antes que nada a las siguientes preguntas. ¿La mejor forma de alimentarse para quién? ¿Para lograr qué? ¿Para comer en casa, fuera de casa, o donde? Estas, son algunas preguntas que vale la pena hacerse, antes de seguir una alimentación determinada.

Existen varios “secretos” a tener en cuenta, a la hora de elegir un tipo de alimentación. Uno de ellos, es conocer la aportación nutricional: hidratos de carbono, proteínas, grasas, fibra, agua etc., otro, es la forma de combinarlos, y existe un “secreto” muy importante, la forma de ingerirlos: crudos, hervidos, horneados, a la brasa, etc.

Como terapeuta holística no concibo el desarrollo de una terapia sin combinarla con una alimentación adecuada, bien adaptada y personalizada a cada paciente. Sin embargo, continuamente descubro, que hay un amplio desconocimiento de los conceptos más básicos acerca de los alimentos, de su aportación biológica y de cómo conseguir los nutrientes necesarios para una actividad física, mental, emocional y energética, bien equilibrada. Por el contrarío, crece la tendencia a seguir la última dieta que se ha puesto de moda.

Por ello, creo que es vital ocuparnos  de saber  cómo adquirir los nutrientes que  el cuerpo requiere para mantenerse sano y feliz. Esta actitud será beneficiosa para todos los ámbitos de nuestra vida. Sin olvidar que los alimentos no sólo tienen la misión de nutrir el cuerpo, sino también el alma.

En esta ocasión, quiero hablar de la inmensa riqueza y variedad que existen entre las frutas y las verduras y que muchos desconocen. Normalmente las comemos por separado, unas las ingerimos como postre y las otras como comida o cena y rara vez, las mezclamos.

Las frutas y las verduras, constituyen un excelente método de detoxificación del cuerpo. Estos alimentos, ayudan a eliminar el exceso de líquidos y de toxinas presentes en el organismo.

Una dieta rica en frutas y verduras ayuda a mantener una buena salud, gracias a su alto contenido en agua, fibra, vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes.
Su acción depurativa se basa sobre todo en su alto contenido en agua y en fibra, su riqueza en potasio y su bajo aporte de sodio. De este modo, la ingesta diaria de frutas y verduras contribuye a la eliminación del exceso de líquidos y de toxinas presentes en nuestro cuerpo.

Las frutas son quizás, los alimentos más llamativos por su diversidad de colores y formas. Pero además de lo que muestran a simple vista, forman parte de los alimentos con mayor cantidad de nutrientes y sustancias naturales altamente beneficiosas para la salud.

Si lo pensamos detenidamente, nos daremos cuenta de que las frutas y todos los vegetales, sobreviven a la intemperie, enfrentando todo tipo de condiciones y agresiones meteorológicas.

Esto es posible gracias a las sustancias protectoras y antioxidantes naturales que poseen y son esas mismas sustancias las que nos protegen cuando consumimos el alimento. ¡Al comerlas llenamos de vida todo nuestro organismo!.

Propiedades Nutritivas

Las frutas y las verduras son alimentos que constituyen la base de la dieta Mediterránea. Su mayor componente es el agua: casi el 90% de su peso, por lo que su valor calórico es generalmente bastante bajo.

Por esta razón, así como por su alto aporte de fibra, estos alimentos son idóneos para incluir en una dieta de control de peso. Además, la fibra contribuye también a prevenir el estreñimiento y ayuda a controlar los niveles de colesterol, así como la velocidad con la que los azúcares pasan hacia la sangre, lo que les convierte en alimentos que contribuyen a prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares y degenerativas.

Eliminan Toxinas

Su alto contenido en agua, sumado a que las frutas y las verduras son alimentos que alcalinizan la sangre, es decir,  neutralizar la acidez celular para mantener el organismo en estado óptimo, les convierte en alimentos desintoxicantes y regenerativos.

Su consumo resulta muy adecuado para las personas sanas de cualquier edad, pero en especial, para quienes sufren de hipertensión, hiperuricemia, gota, cálculos renales y en caso de retención de líquidos, ya que al estar aumentada la producción de orina, se eliminan además de líquidos, sustancias de desecho disueltas en ella como ácido úrico, urea, etc.

Beneficios

  • Aportan una variedad y cantidad de vitaminas y minerales; principalmente vitamina C.
  • Hidratan el organismo rápidamente.
  • Ayudan al correcto funcionamiento del aparato digestivo.
  • Facilitan el drenaje de líquidos, al ser diuréticos y depurativos del organismo.
  • Aportan fibras vegetales solubles.
  • No aportan grasas (excepto los frutos secos, olivas, aguacates y cocos que aportan aceites vegetales al organismo).
  • Aportan vitaminas antioxidantes naturales.

Conviene saber que la vitamina C es muy importante para nuestro organismo, porque este no la sintetiza y tenemos que aportársela a través de la alimentación, puesto que no se acumula en el organismo, y su exceso es eliminado en la orina.

Se encuentra en los kiwis, las fresas, las frambuesas y los cítricos quienes gozan de mayor contenido. Y en la verdura son los pimientos, el perejil, las espinacas, la coliflor, las acelgas, los calabacines, el repollo, la lechuga y el tomate.

Esta vitamina se destruye muy fácilmente, con altas temperaturas, cocción, aire y luz. Por eso lo mejor es consumir las frutas crudas para así asegurarnos la ingesta máxima de vitaminas.

SACALE SU MAYOR PROVECHO

Quiero proponer algunas formas deliciosas, nutritivas y fáciles de mezclar las frutas y las verduras en tu alimentación para que disfrutes de sus colores, sabores y texturas:

Ensaladas

  • Mezcla trozos de melón, añade trozos de queso tierno y ralla por encima un poco de apio.
  • Pon un colchón de rúcula, añade taquitos de jamón de pavo, unos trozos de melón, corta 2 bolas de mozzarella y ponle unos granos de sésamo.
  • Mezcla hojas de berro, con tomates cherry, fresones, melocotón o nectarina, ponle queso fresco, orégano, sal y pimienta, al gusto.

Jugos Naturales

  • Mezcla por partes iguales, más o menos,  zanahoria, manzana y sandia.
  • Mezcla 5 uvas con un trozo pequeño de apio en la licuadora. Para finalizar puedes poner una hoja de menta si le quieres dar más sabor.
  • Licua 2 manzanas rojas,  3 zanahorias medianas, 1 tallo de apio.

No olvides que cuidar tu alimentación es cuidar de tu salud y en Ranvvai hacemos mucho hincapié en este concepto desde un punto de vista holístico, porque la alimentación engloba bastante más que el simple hecho de ingerir alimentos. La nutrición encierra más que el simple proceso de alimentación del ser humano,  considera su  bienestar y potencialidades para reconstituir la armonía del cuerpo, la mente y las emociones.

El terapeuta es, en este sentido, sólo el guía de ese proceso. Alimentarnos sanamente, se puede convertir en un acto de veneración hacia nosotros mismos si prestamos más atención a lo que aporta cada producto que nos llevamos a la boca.

“La vida es digestión, pues hay que digerir impresiones psíquicas y emocionales, estímulos sensoriales, el aire, el agua y el pan diario que comemos”, Paracelso.

 

Isabel Pérez Broncano.

Reflexóloga – Autora del libro Reflexología Integral.

Directora de Ranvvai Escuela de Reflexologías y Centro de Terapias Naturales.